Luna, nerviosa, preguntó: —¿Por qué?
—Es simple, — respondió Paula con una sonrisa maliciosa, —ahora te reto a que hagas lo mismo con Raúl que has hecho con Óscar. ¿Te atreves?
Luna se dio cuenta al instante de su error. En su tímido intento de probar su inocencia, había pasado por alto el significado implícito de sus tontas acciones.
Ahora, al escuchar a Paula, comprendió que, al haber hecho esos gestos de cercanía conmigo, había revelado más de lo que quería.
Con su tímido carácter, nunca se h