—Nunca lo he pensado de esa manera. — Me apresuré a aclarar mis pensamientos.
Sonrió y dijo: —Lo sé, porque tú no eres como esos tipos vulgares.
—Precisamente porque eres honesto, sincero y de buen corazón, es que te he animado a que persigas a mi amiga.
—Eric es un desgraciado. Él mismo anda con otra mujer y aún así planea usar esos métodos tan despreciables para divorciarse de Luna.
—Si él hubiera buscado a cualquier otro tipo sin moral en lugar de recurrir a nosotros, Luna habría tenido un de