Viviana dijo todo con una ligereza desconcertante, y no podía entender cuál de sus palabras ¿era cierta y cuál no?
—¿Qué beneficio tendría para ti si yo llegara a morir? ¿Por qué estás tan ansiosa de que me muera?
Sentía que esta mujer era como mi enemiga, siempre que aparecía solo me traía problemas.
Toda la buena impresión que alguna vez tuve de ella se había desvanecido por completo.
—No tuve ningún beneficio, pero parece que tampoco hubo ningún inconveniente, ¿no es así?
—¡Está bien! Tranqui