Alicia me lanzó una mirada de desprecio mientras me decía esas palabras.
La manera en que me miró me quitó todo el sueño, así que decidí sentarme en el sofá.
—Está bien, lo lograste, ahora puedes hablar todo lo que quieras, yo solo seré un basurero para que eches toda la mierda que quieras en mí,— dije, algo resignado.
—¿Un basurero? ¿Acaso estás diciendo que lo que digo son mierdas? — respondió ella enfadada.
—Solo lo decía como una figura retórica… bueno, mejor lo llamo un agujero donde desaho