—Tu cuñada y tu novia no están aquí, ¿por lo tanto podemos...
Dijo Carla mientras metía traviesa sus manos en mi ropa.
Rápidamente aparté su mano: —Eso no funcionará, la señorita María está en mi habitación, ¡nadie sabe cuándo se despertará!
—¿Y qué pasa con la jefa? ¿No tienes miedo acaso de que te descubra?
—¡No tengo miedo! Mis mejores amigos saben qué tipo de persona soy.
—Le dije a la esposa de tu jefe cuando me fui que sólo había salido a divertirme, así que no se molestará en lo absoluto