—Después de lo que pasó con Eric, entendí una cosa: primero uno debe pensar en sí mismo, y luego en los demás.
—En todo lo que me hizo Eric, tú y tu cuñada siempre estuvieron de mi lado. Ustedes me han tratado bien, y claro que quiero corresponderles de la mejor manera.
—Eric no vale nada, y Raúl tampoco es un buen hombre. Si tu cuñada sigue con él, no habrá buen final para ella.
—Quiero lo mejor para ti, y también para tu cuñada.
—¿Por qué no vivir juntos y ser felices, sin preocuparnos por eso