En ese preciso momento, parecía que había olvidado por completo que ya no era un estudiante, que no necesitaba temerle a esa Carla.
Pero esa es la parte más aterradora de esa mujer.
Ella tiene una presencia imponente, algo intimidante, que hace que uno no pueda evitar sentirse intimidado.
—Directora Carla, me equivoqué, ¿acaso no es suficiente con que diga que me equivoqué? Finalmente, no pude soportarlo más.
La mirada de Carla de repente se tornó cautivadora. Sonrió mientras me miraba y pregunt