Rápidamente me quité toda la ropa, quedándome solo con un par de calzoncillos, y me preparé para entrar sigiloso, con la intención de sorprender a Luna.
Abrí la puerta del baño y vi que el vapor cubría todo el ambiente, no podía ver nada con claridad.
Cuando me acerqué cuidadoso, de repente escuché dos mujeres conversando.
—Sofía, tu cuerpo está increíble, y además tu piel está tan firme, ¡estoy tan celosa de ti, prima! — era la voz de Luna.
Entonces escuché la voz de Sofía, con un toque de verg