Dicho esto, Sofía cojeó hacia el segundo dormitorio.
En mi mente, estaba algo confundido. Pensaba: ¿Qué le pasa a Sofía? ¿Por qué de repente se comporta de manera tan distante conmigo?
Sin embargo, no le di muchas vueltas al asunto. Me dirigí al balcón y marqué el número de Luna. Le conté todo lo que había sucedido aquí.
Luna, con un suspiro de pesar, me dijo: —Hace un momento Paula me llamó. Ya me explicó todo. Es una lástima, una oportunidad tan buena y, al final, se ha perdido así.
Por la man