—Estaba bien, no sabías lo que me costó convencer a tu cuñada de que viniera conmigo a la fiesta de esta noche.
—Óscar, he calculado que estos días coinciden con el período de ovulación de tu cuñada. Si logras que todo salga según lo planeado, seguro que quedará embarazada.
—Y cuando tu cuñada quede embarazada, te daré una recompensa muy generosa.
Moví rápidamente la cabeza en señal de rechazo. —No quiero recompensa, solo quiero ayudarte.
En mi interior pensaba: —Ya he estado con tu esposa, ¿y a