Después de pensarlo mucho, decidí que lo mejor sería ver que Luna pensaba, no puedo seguir especulando yo por mi cuenta.
Tomar una decisión de esa magnitud sin consultarla sería demasiado precipitado e irresponsable de mi parte.
Así que le envié un breve mensaje a Luna: —Luna, quiero preguntarte algo muy serio.
Luna respondió rápidamente: —¿De qué se trata?
Suspire y, con cierta incertidumbre, le escribí: —Si yo tuviera a otra mujer además de ti, ¿seguirías conmigo?
Sabía que mi pregunta era dir