POV. Adrian
El coche se deslizó por la carretera costera, el sol del mediodía brillando sobre el océano a mi derecha. La caja con el traje de Elvis yacía en el asiento de al lado, un testamento silencioso de mi locura y de mi amor. Pero el traje era solo la mitad del espectáculo. Necesitaba más. Necesitaba música. Necesitaba un escenario. Saqué mi teléfono, mis dedos moviéndose con una urgencia que me sorprendió. Marqué el número de Betty.
El viento que entraba por la ventana entreabierta me de