Cogí el teléfono y llamé a Rafael sin pensar en la hora.
—Ey, amigo —respondió Rafael, sonando cansado—. ¿Qué pasa?
—Mi exmujer ha llamado.
—Mierda. ¿Qué quería?
—Que nos viéramos mañana. Dice que es sobre Mateo. —Me pasé la mano por el pelo—. No sé nada de ella en dos años y ahora de repente qu