Punto de vista de Teresa:
La alarma sonó a las cinco y media, como siempre. Seguí la rutina: ducha, café, despertar a Lucía, desayuno y prepararla para el colegio.
«Mamá, todavía tienes ojeras», observó Lucía mientras le trenzaba el cabello.
«Mamá no durmió bien, bebé».
«¿Pesadillas otra vez?»
«Algo