PUNTO DE VISTA DE RAFAEL
Me desperté a las cinco de la mañana con el estómago revuelto y la mente ya repasando todo lo que podía salir mal hoy.
La reunión de la junta era a las nueve, lo que me dejaba exactamente cuatro horas para prepararme para lo que sería o la pelea de mi vida profesional o mi humillación completa delante de doce hombres y mujeres que ya me consideraban un lastre.
Teresa me encontró en el baño luchando con una sola mano con la corbata, maldiciendo entre dientes mientras la