PUNTO DE VISTA DE TERESA
Me desperté con el olor a café y la risa de Lucía llegando desde la cocina.
Por un momento me quedé simplemente tumbada en la habitación de invitados, mirando el techo y reproduciendo la noche anterior en mi cabeza. La forma en que Rafael me había mirado. La forma en que habíamos estado tan cerca, ambos queriendo algo que ninguno de los dos había sido lo bastante valiente para alcanzar.
Mis dedos tocaron mis labios, recordando lo cerca que había estado su cara de la mía