CELIA :
– Me decepciona que no conozca a tu propia hija... Papá.
Hablo fingiendo tristeza.
¿– Pero cómo? ¿No estás muerta?
Habla mi padre con evidente nerviosismo.
– Cecilia hija... Estás viva...
Escucho el grito fingido de mi madre... La verdad no sé de dónde salió.
Miro a la mujer que me dió la vida, creo que es lo único que debo de agradecerle.
Ella empieza a llorar mientras abraza a mi padre diciendo que si en verdad estoy ahí... Segundos después se desmaya.
Mi hermana y Víctor corren a soc