Tony, que estaba al lado, observaba la escena y sintió un escalofrío, incapaz de evitar inhalar profundamente. ¿Jorge lo iba a matar?
Jorge, mirando desde arriba a William, sacó una servilleta, limpió su camisa a la cual le había caído un poco de sangre con calma y luego la arrojó al rostro de William.
—Tony, llévalo a la Oficina Anti Contrabando. Dile al director que estoy dispuesto a colaborar con ellos.
Tony asintió de inmediato.
Siempre había sido quien ayudaba a Jorge a manejar los asuntos