En ese momento, Amanda notó que no había nadie en la cocina preparando la cena. ¿Sería que iban a salir a comer? Mientras pensaba en eso, se escuchó el sonido de una bocina de carro afuera. Para su sorpresa, vio que Catalina había llegado junto a Jorge.
Catalina, que solía ser extrovertida y habladora, estaba extrañamente callada, permaneciendo detrás de Jorge con una actitud sumisa.
—Jorge, has vuelto. ¿Vamos a salir entonces a cenar? ¿Quieres que llevemos el pastel? —preguntó Amanda, tratando