—Está bien, llévame a casa, estoy muy cansada —dijo Amanda, desviando el tema, sin ganas de hablar más sobre lo sucedido.
Jorge la miró con resignación, pero no tuvo más remedio que llevarla de regreso en el auto.
Durante el trayecto, Amanda puso la radio, así evitaba la incomodidad del silencio al estar a solas con él.
Al llegar a la casa, subió directamente a su cuarto y no permitió que Jorge entrara a dormir con ella esa noche.
Al día siguiente, decidió quedarse en cama más tiempo a propósito