La intensidad de la mirada de Lucas fue demasiado para Amanda, y no supo cómo reaccionar. Bajó la cabeza y tomó un sorbo de café, evitando su contacto visual.
—Amanda, no deberías destruirte solo para vengarte de mí. Sé que te lastimé profundamente, y si no hubiera conocido a Viviana, te habría elegido a ti. Pero, por desgracia... —Lucas hizo una pausa. —Retrocede. Si necesitas dinero, solo dímelo, te ayudaré.
—No es como tú piensas con Jorge —respondió Amanda, manteniéndose calmada.
—¿Entonces