Amanda se sorprendió mucho. ¿Sería acaso la primera mujer en ayudar a Jorge a satisfacer sus necesidades sexuales?
—¡Amanda! —La voz de Jorge cambió, su tono era más profundo, y Amanda se dio cuenta de que había ido demasiado lejos. La toalla que cubría a Jorge estaba claramente levantada, y el tamaño no era algo fácil de ignorar.
—Yo… solo tenía curiosidad.
—¿No lo sabes? La curiosidad no siempre es algo bueno.
Jorge se acercó a ella rápidamente, acorralándola contra el mostrador. Dentro del mu