—No te va a pasar nada, estaré contigo durante todo este tiempo —dijo Jorge.
Amanda asintió, pero su mente seguía aturdida. Después, el celular de Jorge sonó de nuevo. Era la compañía de seguros, informando que ya habían recogido su auto, el cual Amanda había dejado al borde de la carretera.
Jorge la condujo de regreso a casa, y Amanda se encerró en su habitación, donde al menos sentía algo de seguridad. Mientras tanto, Jorge fue a su estudio a revisar las cámaras de seguridad de la zona. Vio có