—Como te atreves a tanto... —Jorge se quedó sin palabras, furioso. —¿Ni siquiera lo intentas y ya te rindes? Amanda, toda acción tiene sus riesgos. Si ni siquiera lo intentas, ¿cómo te atreves a hablar de seducirme?
Amanda también se sintió un poco avergonzada. Parecía que era muy buena rindiéndose.
—Hoy estoy cansada, mejor te seduzco otro día. Quiero irme a dormir.
—Tú siempre con lo mismo...
Jorge estaba completamente desconcertado por ella, mientras Amanda no parecía preocuparse y solo pensa