Capítulo 48
Ambos lados seguían discutiendo acaloradamente cuando de repente se escuchó un ¡pum!.

Viviana se desmayó. Su cuerpo tambaleó y se desplomo derechito al suelo.

Lucas corrió inmediatamente hacia ella y la levantó en brazos. Ignoró por completo las palabras de la abuela y se la llevó.

—Esa mujerzuela sabe cómo manejar las cosas, no es de extrañar que mi nieto esté tan embobado con ella. Ami, tú eres bastante fuerte. A veces hay que fingir ser un poco débil para que los hombres así activen ese insti
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