—Ella me dijo que lo de la última vez habían sido solo mentiras, que no quería hacerlo público, así que no me había dicho la verdad. También me afirmo que le gusta mucho ese hombre, le gusta tanto que ya no tengo ninguna oportunidad con ella.
—¿Dijo que le gustabas?
—Sí. —Pablo bajó la cabeza, abatido.
—Ya no te acongojes, en el futuro encontrarás una más adecuada, ella no es para ti.
—Jorge, nunca volveré a encontrar a una mujer que me mueva el piso tanto. No has visto lo brillante que es, llen