31. Una noche especial
La música continuaba sonando, mientras Allie y Gabriel continuaban sumergidos en ese beso que no querían cortar. Pero como nada dura para siempre, el carraspeo de una mujer a su lado, les rompió el momento, por lo que se soltaron como si les hubiese dado la corriente.
—Siento interrumpir, pero la Hermana Regina y otros invitados, se quieren despedir —dijo una avergonzada Charlotte.
—Yo… Si me disculpan, vengo enseguida —respondió la enfermera, con las mejillas sonrojadas.
Gabriel no pudo evi