Andrea
Los días en altamar habían terminado. Mientras acomodaba sus cosas en la maleta para regresar a la realidad, Andrea escuchó que llamaban a la puerta. Al abrirla, la sonriente cara de luna de su nueva amiga la recibió con una expresión cálida y comprensiva.
—¿Lista para volver a la realidad? —preguntó Karen con dulzura.
Andrea soltó un suspiro. No, no estaba lista. La idea de regresar la llenaba de pánico, porque sabía todo lo que se avecinaba. No tenía dudas de que, con la ayuda de Edwar