55. Obiamente no lo conocen
Capítulo 55
Jazmín se puso nerviosa sin saber bien porque, ella no estaba haciendo nada malo, pero no sabía cómo explicar que fue Nathaniel Luther quien la salvó. Era mejor que se quedaran dónde estaban.
—No es buena idea, Elías —respondió ella, con suavidad—. Estoy siendo bien cuidada. Tengo médicos y enfermeras las veinticuatro horas. No es necesario que vengas. Mejor cuida de la abuela, que te necesita más.
—No, Jazmín. No estoy tranquilo. Quiero estar contigo. Debiste avisarnos —le reclama