24. Esa voz...
Capítulo 24
El sol comenzaba a ocultarse detrás de los altos pinos que rodeaban la mansión Ravencroft cuando un auto negro cruzó las rejas principales. Las ruedas crujieron sobre el camino de grava mientras el chofer se apresuraba a abrir la puerta trasera.
—¡Finalmente! —exclamó una voz femenina joven al bajar del coche, arrastrando una maleta pequeña de diseño europeo—. ¿No podían enviarme un auto más moderno? Este ni siquiera tenía conexión Bluetooth...
Amie Atherton dio un respingo cuando e