Capítulo 35.
Cuando me doy cuenta de lo que le confesé a Julian, ya es demasiado tarde.
Julian detiene sus movimientos en seco, y me mira fijamente a los ojos.
—¿Tu eres que? —pregunta Julian con un tono de voz más serio.
—No… No es nada —respondo rápidamente, tratando de quitarle importancia—, solo imagina que no dije nada…
—No, tenemos que hablar de eso.
Julian quien obviamente no va a dejar pasar algo como esto, se separa de mí con una expresión seria de muerte en su rostro, mirándome a los ojos, y hacié