Capítulo 34.
Con mi corazón latiendo desbocado, siento la fiera mirada de Julian sobre mi, es tan intensa que me hace temblar ligeramente, ya que comprendo su expectativa.
—¿Y bien? —preguntó Julian, presionandome un poco.
—Lo siento, es que… Nunca le he dicho esto a nadie, no se como empezar —me disculpo sinceramente.
—Deberías empezar por el inicio.
Entonces tomando aire y bajando la mirada por vergüenza, decido comenzar a explicar mi historia, contándole a Julian como conocí a Raven, y todas las cosas qu