Debido a los últimos acontecimientos, Diana había estado muy cerca de Alexandra apoyándola en todo lo necesario hasta concretar la firma del contrato, pero ahora tenía un poco más de libertad y quería aprovecharla para dedicarle tiempo a su novio. James era un hombre muy comprensivo que no se quejaba en lo absoluto, pues entendía que la magnitud del asunto que estaban trabajando lo ameritaba. Ese día, las cosas estaban un poco más tranquilas en cuestión de trabajo y utilizaron la hora de la com