Ese gran momento por fin había llegado, Alexandra tomó la decisión de dejar atrás sus miedos y seguir adelante con ese gran amor que le había dado la oportunidad de sobreponerse a las cosas difíciles que le ocurrieron en el pasado, y Adam se sentía realizado porque por fin tendrían la posibilidad de concretar la unión que se había originado desde el primer instante en el que se conocieron. Los besos y caricias eran candentes, era como sí la magia flotara en el aire, los dos estaban maravillados