Todos estaban bastante animados en la fiesta, la comida de la tía Jennifer había causado sensación, pues Adam jamás había recibido tantas atenciones, se sentía como en casa, cobijado bajo la salas de una verdadera familia.
– Señora Jennifer, déjeme felicitarla, ya veo que todos tenían razón, qué comida más deliciosa, muchas gracias por prepararla – Dijo Adam.
– Lo hice con mucho cariño, hijo, y me alegra que te guste – Contestó ella
– Nosotros estamos felices con ella, es como si fuera la mamá