En cuanto el timbre de la puerta sonó, Alexandra se apresuró a abrir, sabía que se trataba de Diana y estaba ansiosa por averiguar cómo le había ido en la entrevista.
Gracias a Dios que llegaron, cuéntame por favor que muero por saber cómo te fue –Preguntó Alexandra bastante exaltada.
- Calma, pasemos y ahora te platico – Contestó Diana tratando de alargar la espera.
Pasaron al estudio y todos estaban sumamente nerviosos, lo que pasaría ese día sería crucial para lo que tenían pensado hacer.
-