Pasaron algunos meses de tranquilidad, y casi había olvidado a aquella familia de locos, hasta que volvieron a irrumpir en mi vida… de la forma más ridícula.
El día de San Valentín, una notificación apareció en mi teléfono:
«Eva Laura, exestrella del momento, es vista peleando en la calle con su novio; se rumora ruptura amorosa.»
Curiosa, abrí el video. Allí estaba Eva, con el cabello desordenado y un vientre abultado, gritándole a Izan:
—¡Izan! ¿Qué clase de hombre eres? ¿Un estúpido cristalito