Nuestro abogado se levantó, tranquilo, y presentó un documento.
—Señor juez, aquí tiene las pruebas que confirman que la señora Branca transfirió sus bienes a sus padres antes de casarse y que, durante el matrimonio, no participó en las operaciones de Grupo X.
—En cuanto a la afirmación de que la señora Branca vivió con lujos, carece de fundamento. Ella mantuvo un estilo de vida prudente, y todos sus gastos personales fueron cubiertos con ahorros previos al matrimonio.
—En cambio, el señor Izan,