Luego de que Sophia se marchara, Alessandro junto con sus hombres fueron directo a la empresa de los Adams, él tenía un propósito bien claro, y no solía rendirse tan fácilmente.
Al llegar a aquel enorme edificio en la puerta principal se encontraba Daniele en su espera, con una venia saludo a su jefe y lo invitó a pasar.
—Ellos vienen conmigo, dentro de poco tiempo estarán al tanto de los cambios que habrán —comentó Daniele al personal de seguridad del edificio.
Tomaron el ascensor siendo Da