Luego de que Charlotte hiciera el trabajo sucio, Paolo se encontraba bastante emocionado; había llegado su momento, había tenido que soportar bofetadas y todo tipo de golpes para poder llegar a donde ahora lo estaba, esperó por un largo tiempo para sacar la frente en alto y exigir respeto.
Finalmente sentía que las cosas saldrían como él las necesitaba; iba camino de regreso a Italia para reclamar su premio, la emoción era tanta que durante el vuelo bebió desenfrenada la mente.
Unas cuantas ho