La reunión se extendió por un par de horas más.El único sonido constante era el del bolígrafo de Argüello raspando el papel. El abogado tomó nota minuciosa de cada una de las frías directrices de Emi, asombrado por la precisión con la que la joven calculaba su jugada.
Los cambios en la estrategia legal fueron drásticos. La prioridad absoluta de Emi era desarmar a los dos hombres que pretendían controlar su destino.
—Lo primero que haremos —dictó Emi, apoyando los codos en la mesa y entrelazando