CAPÍTULO DIEZ

Punto de vista de Elara

No necesitaba tiempo. En cuanto Kael me dejó en esos escalones de piedra, las implicaciones se me quedaron grabadas con brutal claridad.

Una Luna. Incluso una falsa. Protección. Autoridad. Silencio de la manada. Acceso a información, a las cámaras del consejo, a susurros que moldeaban fronteras y guerras.

Un lugar donde nadie podía tocarme sin consecuencias.

Y Kael Blackthorn a mi lado.

Peligroso. Impredecible. Maldito.

El tipo de hombre al que el mundo aprendió a temer, o a morir intentando no hacerlo.

Regresé a las habitaciones del sanador con paso firme, rostro sereno, mi mente ya avanzando tres pasos por delante. La supervivencia me ha enseñado una cosa por encima de todo: nunca desperdiciar una oportunidad.

Esto era más que una oportunidad. Era una espada colocada directamente en mi mano.

Pasé la noche despierto, mirando al techo mientras la manada dormía. Imaginé sus expresiones. La forma en que los susurros se retorcían y se ahogaban una vez que el títul
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP