Punto de vista de Elara
No necesitaba tiempo. En cuanto Kael me dejó en esos escalones de piedra, las implicaciones se me quedaron grabadas con brutal claridad.
Una Luna. Incluso una falsa. Protección. Autoridad. Silencio de la manada. Acceso a información, a las cámaras del consejo, a susurros que moldeaban fronteras y guerras.
Un lugar donde nadie podía tocarme sin consecuencias.
Y Kael Blackthorn a mi lado.
Peligroso. Impredecible. Maldito.
El tipo de hombre al que el mundo aprendió a temer,