Capítulo 68 – por encima de sus peticiones.
Emma comenzó a temblar a medida que los dedos de su esposo se colaban dentro del escote de su blusa, su piel se erizó y una corriente eléctrica le atravesó la espina dorsal, haciendo arquearse ligeramente frente al asiento de cuero del auto.
–Dante, no creo que esto sea prudente – dijo con la voz ronca y entrecortada, mientras en su mente una secuencia de imágenes comenzaba a mostrarse. Eran imágenes que le recordaban como había sido aquella última vez en que estuvieron juntos.
Sin duda algun