Capítulo 219 – perdón por no haber sabido amarte.
Mientras Emma y el teniente se dirigían hacia la comisaria para llevar las pruebas que obtuvieron gracias a la ayuda de Antonia, en casa de los Neville, Rebeca acurrucaba a la bebé y le hacía mimos mientras la niña terminaba de quedarse dormida.
–Eres una bebe hermosa y muy juiciosa, Eva, te has comportado de maravilla – le dijo acariciando su vientre.
Rebeca vio aquella sonrisita y sonido aniñado que la bebé soltó y entonces ella misma se echó a reír, aunque nunca se imaginó cuidando de un niñ