Capítulo 60 – me necesitas.
–Me tengo que ir, Perséfone – Emma le habló a la gata, que insistía en permanecer al lado de la chica – lo siento, no es mi decisión – una de las cosas que más dolía a Emma, era tener que desprenderse de ese animal que se había convertido en parte de su familia.
Emma no estaba segura de que forma, pero de alguna manera, se sentía identificada con Perséfone, ambas parecían abandonadas y dejadas a la suerte bajo la custodia de un hombre que aparentemente era incapaz de amar. Solo alguien muy malo