Capítulo 59 – vete de casa.
Después de haber preparado algo para cenar, Emma se dio una ducha, se puso un lindo vestido y arregló la mesa para esperar a su esposo, quería que todo fuera perfecto, que las velas le dieran calidez al comedor, que las flores dieran el aroma delicioso que esperaba que inundara las salas, pero, sobre todo, quería que la comida fuera lo suficientemente perfecta para que entonces Dante perdonara lo que sucedió la noche anterior. Emma estaba dispuesta a hacer las paces, y si era posible a tener un