Capítulo 50 – cortando la tensión.
–Buenos días, Emma – cuando la chica se despertó, una de las empleadas de Dante ya estaba preparando el desayuno mientras el hombre leía el periódico diario.
Dentro de la cabeza de la joven sonaba una y otra vez las últimas palabras que él le dijo la noche anterior antes de dormir, y aunque no entendió a que se refería, no había podido dejar de pensar en eso, aun así, no pensaba actuar como si siguiera afectada, de modo que la joven apareció con la frente en alto, entrando en la cocina y sirvié