Capítulo 37 – el hermano de mi jefe.
La mañana siguiente no fue menos incómoda para la chica, quien se levantó muy temprano y entró en la ducha a escondidas, lo que menos quería era tener que encontrarse con Mathew estando desnuda o usando únicamente una toalla que ni siquiera era lo suficientemente grande.
–Buenos días, ¡No pensé que fueras tan madrugadora! – dijo Susan, saliendo de su habitación y encontrándose en la cocina con Emma – las modelos no suelen serlo. ¡Ugh! Las odio a todas – Susan rodó los ojos y Emma se burló de el