Capítulo 38 – Dante al rescate de su esposa.
–Dante… – susurró la chica, quien en seguida se puso fría como un hielo, no esperaba encontrarse con el hombre, por lo menos no después de tan poco tiempo de haberse ido. Casi parecía una jugarreta de la vida que justo esa noche él hubiera decidido ir al mismo restaurante que ella.
–¿Qué están haciendo con las señoritas? ¿Por qué las están tratando de esta forma tan descortés? – todos en el restaurante conocían a Dante Neville, el hombre no necesitaba presentación, así que los meseros y los gua