Capítulo 207 – el presentimiento que tenía.
–¡Joder! – gimió Dante cuando intentó ponerse en pie.
Una vez que Dante consiguió levantarse y entrar nuevamente en su auto, se miró en el espejo del retrovisor y él mismo quedó horrorizado con la imagen que tenía delante, ¡Estaba irreconocible! La sangre, los moretones y hematomas lo trasformaron en un monstruo.
–¿Diga? – Dante respondió a su teléfono, que estaba sonando intensamente desde la guantera.
–¡Dante! ¡Por fin! – dijo Emma aliviada – ¿Por qué no me contestabas? ¡estaba tan preocupada